Storytime

Searching…

Dicen que no se debe vivir en el pasado, que debemos avanzar, evolucionar, volver a empezar día con día. En realidad concuerdo en la mayor parte de la historia, pero, ¿qué pasa cuando hay momentos, personas del pasado que simplemente no quieres dejar de volver a vivir, a sentir?

No conozco ninguna persona en su sano juicio que no sufra por la pérdida de un ser querido o de alguien súper allegado a ellos. ¿Cómo dejas atrás las risas, las conversaciones, su forma de hablar, de reír? ¿Cómo es posible evolucionar y avanzar cuando se ha perdido una parte de tu ser? Lo pienso, lo siento y me dueles Pieto.

El tiempo avanza y sucede lo inevitable: the show must go on y con ello las nuevas personas, las nuevas pláticas, las nuevas experiencias, se va ocupando parte de nuestro disco duro y vamos poco a poco traspapelando las carpetas con los recuerdos de ellos, los que ya se fueron. Pero, de repente, alguien dice algo, o notas a la distancia de la calle unos chinos que podrían ser como los de ella -nunca iguales, sólo parecidos- y como en un dejá vu la escuchas carcajearse, la imaginas sentada a un lado tuyo.

¿Qué sería de ti ahora? ¿Seguiríamos siendo amigas? Qué pregunta, ¿no? A una persona como tú es maravillosa tenerla como amiga, cómo por qué no habríamos de serlo. Seguro estarías logrando metas, alcanzando objetivos, como todos lo hacemos. Pero tú, tú mi perrito lindo, lo harías a tu muy peculiar manera: con la más grande y cálida de las sonrisas en la cara, con esos chinos volando sin encontrar un orden específico y sin embargo verse impactantes.

Con esa forma tan tuya de hablar y caminar. Con todas esas frases y esa personalidad que SOLO TÚ. 

Han pasado más de 3 años, y ¿sabes qué? aún dueles. A veces siento que ni siquiera fuimos tan cercanas, pero me llegaste Fer, me inspiras… me haces falta.