Feels

Motivos para la confusión

Te quiero y no supe desde cuando empecé a sentirlo, pero sabía que pasaría porque contigo sí quería que pasara. Desde el primer cruce de palabras hubo el click que me predijo lo que venía: contigo estaba por vivir “una serie de eventos desafortunados” y otros tantos de esos que sólo te llenan de sonrisas los cachetes.

Te quiero porque me haces sentir especial, incluso cuando no lo espero. No importan las complicaciones, al final el sentimiento está intocable, inquebrantable, estable.

Te quiero así como se quiere a las estrellas fugaces. Con emoción, de prisa y con miedo a desperdiciar los momentos. Te quiero profundo, a mi manera y como he aprendido a querer desde hace tiempo.

Te quiero porque inundaste mi mente con tu filosofía, me contagiaste el positivismo que te invade y como todo ser humano que se cruza por la vida de los demás, ahora me dejas con un montón de aprendizaje en las manos.

Te quiero por como soy contigo y como eres conmigo. Te quiero porque quererte es adrenalina, confianza y camino desconocido. Te quiero porque me vuelves transparente, pero no vulnerable. Te quiero porque en tus besos te puedo sentir el alma.

Te quiero porque no me dejas otra opción. Te quiero por los gestos, los momentos, las historias compartidas, las anécdotas contadas y los finales que no vamos a vivir.

Te quiero como si algo fuera a ganar con eso. Te quiero como si quererte te haría corresponderme con la misma intensidad. Te quiero como si tuviera un sentido quererte. Te quiero así con lo bipolar de Lo Nuestro. Te quiero irremediablemente…