Storytime

Introspección

Durante todo el proceso de -como le digo yo- mudanza de página, tuve que releer mis textos, escoger cuáles volvía a publicar y cuáles no. Fue difícil la decisión porque todos representan momentos especiales en mi vida, todos son inspirados en personas o momentos que de alguna forma marcaron mi camino, porque puedo asegurar que mi medida para saber cuándo alguien ya se convirtió en importante, es cuando tienen la fuerza para inspirarme palabras que quiero que queden escritas.

El caso es que en esa releída de textos, fue como encontrarme con diferentes Claudias o una en diferentes etapas, y hubo un día, que mientras caminaba al oxxo para alimentar mi antojo Godínez de la tarde, me pregunté ¿quién es Claudia? ¿En qué creemos? ¿Cómo nos definimos? Y me concentré en todas esas cosas absurdas y random sobre mí que posiblemente no te importen, pero por alguna especie de terapia, sentí que debía escribir. Porque soy mujer como cualquiera, con amor y desamor, libre como gaviota pero felina como leona (#NOT), estos son algunos puntos que encontré en mi introspección:

-Soy de las mujeres que sacan su psicóloga/psicoanalista/semióloga interior y todo lo que se le parezca, para analizar y tratar de “encontrarle un trasfondo” a todo lo que hace o dice mi crush.

-Soy de las que mientras caminan por la calle, piensan que puede ser su día de suerte y que si se fijan bien en el piso, pueden encontrarse una moneda o mejor aún, un billete. Sobre todo cuando voy por los estacionamientos. Es un tic que tengo desde que estoy chiquita y creo que denota mi pobreza (já).

-Soy de esas que entre más difícil se ponga la cosa (amorosamente hablando), más me engancho. No me enamoro, me engancho. #NoEsLoMismoPeroEsIgual

-Le tengo pánico a las alcantarillas. Nunca piso sobre ellas, porque siempre he creído que pueden estar abiertas y si piso me voy a caer.

-Soy de las que cantan y bailan en el carro como si diera un concierto, sin importar un carajo quién pueda estar viendo. De hecho pienso que mi felicidad podría sacarle una sonrisa a mi vecino de tráfico.

-Soy de las mujeres que se ven al espejo y se quejan de todo, pero me cuesta mucho trabajo (del verbo creo que no puedo), dejar de comer las cosas que sé que no ayudan a mejorar lo que no me gusta ver. (Duda real: ¿existen mujeres conformes con su cuerpo? Si sí, ¡preséntenmelas! Tengo mucho que aprenderles.)

-Soy una persona que dice lo que piensa, que no importa si te conozco de hace mucho tiempo o si acabo de conocerte, de la manera menos grosera posible (en caso de que sea algo malo), siempre te diré lo que pienso.

-Soy de esas mujeres que les gusta hacerse la vida complicada; que al decir no, puede ser sí; que sí puede ser no, pero a la mejor también puede ser sí. Porque mujer.

-Soy de las que cuando llegan al OXXO, a la tienda, al Starbucks o whatever, siempre de los siempres llego con la misma frase: “no sé qué quiero”.

-Soy parte de ese 99,9% de mujeres que trata de engañarse a sí misma diciéndole a todo mundo “no, ya no me gusta”, “ya lo superé”, “no, ni al caso el niño” cuando sabemos que la realidad es otra y aún te mueres si te lo encuentras. #True

– Soy de las que lleva años intentando ser una piedra y no meter sentimientos en cuanto conozco a alguien, pero al final siempre sale mi verdadera y muy amorosa personalidad y como gorda en tobogán, siempre termino queriendo más de lo que tenía planeado. (¿Eso se puede planear?)

-Soy de las que cree firmemente que cuando quieres algo de verdad, el universo entero conspira para que suceda. Que los límites los pones tú mismo. Que la vida pende de un hilo y no tenemos idea de cuándo este hilo se reviente y nos vayamos para siempre de este mundo. Que los tiempos de Dios son perfectos y todo llega en el momento que debe ser. Creo en que vivir del pasado puede ser la cosa más dolorosa y la pérdida de tiempo más estúpida. Creo que estamos aquí para cumplir una misión específica y que debemos encontrar qué es.

-Soy de esas personas que piensan que en el perdón está la felicidad, tú decides si te quedas con el dolor, el rencor y el odio cargando en el costal o lo sueltas y perdonas para aligerar el camino.

-Soy alguien que disfruta muchísimo la música, que a la mejor mi género favorito no sea “el mejor” pero El respeto al derecho -y el gusto- ajeno, es la paz.

–*Soy la más grande fan de los bebés cuando están en el proceso de descubrir el mundo.

-Soy la mejor de las mejores para encontrar distracciones cuando debo estar concentrada en alguna actividad. Creo que un maestro en la secundaria me diagnosticó alguna vez déficit de atención porque de verdad, pierdo mi concentración con una facilidad de campeonato. Pero no, no tengo ese trastorno.

-Soy alguien con muchísimo positivismo, alguien que siempre tiene un abrazo con palabras que soban el corazón, por lo menos un “todo va a estar bien”, porque a todos nos gusta que nos lo digan cuando sentimos que ya no hay salida.

–Soy adicta a la adrenalina y euforia que causan los conciertos, a sentir cerca a esas personas que idealizas tanto que se te olvida que son tan humanos como tú.

-Soy ferviente admiradora de la grandeza de Diosito a través de la naturaleza (soy católica también), me obsesionan los atardeceres y los cielos de colores, los tulipanes y el color turquesa, que se ve maravilloso en el agua cuando se transparenta al recibir el sol, por ejemplo.

-Soy una aprendiz de la vida, de esas que se la viven tomando notas sobre las lecciones que vive y las plasma en un blog para compartirlo, algo así como el nuevo “me pasas las diapositivas”.

-Soy fan extrema de bailar, de reír a carcajadas (y mi risa es altamente escandalosa), de abrazar y apretujar a las personas. Me gusta vivir cosas nuevas, experiencias que reten mi capacidad de perder el miedo y al perderlo, hacer cosas increíbles.

-Soy alguien que encuentra divertido tomarse el tiempo de pensar en las cosas que la definen, porque también se vale dedicarle tiempo a resaltar las cosas que te hacen especiales, las cosas buenas que tienes y no sólo destacar los errores, los defectos y lo negativo.

A veces nos concentramos tanto en hacernos saber o peor aún, hacerle saber a la gente de mil y un maneras, todo lo malo que tenemos, que nos olvidamos de toda cosa buena de la que estamos hechos y de también compartirla, sin rayar en lo soberbio. ¿Y si tú también hicieras una introspección? ¿Qué cosas súper absurdas forman parte de tu personalidad y te definen?