Storytime

Cuando de timing se trata

Estúpido y sensual timing que nos tiene aquí queriendo y conociendo gente “cuando no era su momento” y luego, presentándonos personas “cuando menos lo esperabas” que toman una relevancia en tu vida que jamás imaginaste. Oye Claudia pero, ¿qué es el timing y por qué el tonito altanero? Ok, *inhala profundo*… Empecemos por ahí.

Timing -según Wikipedia-: Organización o previsión del tiempo correspondiente a diversas fases de ejecución de una tarea o una acción.  O sea, que todo se vaya dando al tiempo que previste.
Aplicado a relaciones amorosas: timing, es cuando dos personas quieren lo mismo, al mismo tiempo.

Así de fácil es decirlo, nada fácil es lograrlo.

En mis más de 3 años de preparación para ser una soltera estelar (a.k.a. #ForeverAlone), he vivido -en experiencia propia y a través de mis amigas- que el famoso timing is a bitch, porque siempre, a cualquier edad,  pasa la típica situación que al que tú quieres quiere a otra que no lo quiere, porque ella se muere por otro que tampoco la pela y así, un círculo infinito.

Antes de terminar mi última relación y lanzarme al ruedo de los solteros “que se quieren divertir y conocer mucha gente”, no me había dado cuenta de lo valioso que resulta encontrar a alguien que tiene las mismas intenciones que tú y de lo mágico (por muy cursi que suene) que es encontrar con quien coincidir. ¡Boom con esta palabra!

Sí. He podido coincidir con muchas personas, amigos, compañeros, familiares, maestros (no de los de la escuela, sino de las personas que sólo llegan para enseñarte algo y se van) y los benditos crushes, pero pasa que no siempre se está en sintonía con la persona conocida por lo que, un día, de repente se opta por el alejamiento. 

Sin embargo, es justo con mis (ex)crushes, con quien coincidir no ha sido exactamente en la manera y el tiempo en que me hubiera gustado. Y claro, es normal que después del tiempo de superación digas, “no pues no, que bueno que no llegamos a nada”, pero ¿estamos de acuerdo que tener un mal timing siempre da mucho coraje/frustración?

Ok, ya contextualizados y todos en sintonía, démosle un giro a la victimización y hablemos de lo bonito que es coincidir y para esto citaré a Lucía la de Flor, quien escribió:

Si no combinan dos seres humanos en el mismo tiempo y espacio no pueden verse. Igual con las almas, si no combinan en ciertas dimensiones espirituales tampoco se encuentran… Tal vez una vea a la otra pero la otra no note su presencia.

Después de tanto tiempo de estar en lo que parece un loop infinito de mal timing, llega un momento en que pierdes la fe en la fuerza de coincidir y comienzas a conformarte con las migajas “porque es lo que hay” (y lo peor, es que a veces esto no lo hacemos ni a consciencia).

Pero entonces, la vida me puso en la nariz la magia de ver dos almas encontrarse en el mismo tiempo y mismo espacio para entonces reconocerse, y aunque de principio me revolvió los sentimientos por el contexto en que se propició, cuando lo vi quitándole todas las etiquetas me llené de cosas muy lindas y la verdad, me hizo de alguna forma volver a creer

El tiempo actúa de maneras muy misteriosas y el amor, más. Hay momentos que te esfuerzas tanto por generar una situación con alguien que no te das cuenta que no tiene sentido, que tus esfuerzos son inútiles y que cuando existe el “meant to be”, todo pasa a la más mínima provocación.

Es padrísimo poder ser testigo de algo que cuando es para ti, simplemente llega y que ese choro del “llega cuando menos crees”, puede ser real. Y es que todos lo sabemos, porque de muchas formas lo hemos vivido, pero en nuestro fatalismo se nos olvida reconocerlo.

Algo importante es saber que no es nuestra culpa. No es tu manera de ser, tu cuerpo, tu forma de hablar. No es él, su personalidad, su lifestyle, “su pegue”, ni todo aquello efímero a lo que tratamos de inculpar. Cuando alguien realmente hace match con tu esencia, no importa nada más porque entonces en ese momento estás en el tiempo y espacio correcto.

Y creo firmemente, que no debe haber algo más increíble que eso. Estoy de cursi empedernida y sé que un día me encontraré con esa persona que brilla con mi misma intensidad.

O eso me gusta creer.