Feels

Agradecimientos en altavoz

Gracias por el desamor y los besos no correspondidos. Por mis ganas vacías de estar con personas como tú, con las que compartía el deseo, mas no metas ni objetivos. Gracias por los “errores” que se volvieron los más grandes aprendizajes. Gracias por haber pasado por mi camino,

por enseñarme que valgo más que eso, que merezco más que eso y que estaré mejor sin la idea que me creé de  ti.

Gracias por venir, porque soy fiel creyente de que toda persona llega a tu vida para marcarla de alguna manera. Gracias por los momentos, las risas, los chistes, tu manera de tocarme, de hablarme, de mirarme. Gracias por lo que, al estar juntos, me hiciste sentir. Por la sonrisa que me regalaste esa mañana. Por las primeras veces y los “no lo vuelvo a hacer”. 

Gracias por haber estado y sin decir nada, haberte ido. Gracias por tus intenciones, porque aunque no comparta la forma de pensar, fueron claras y concisas. Gracias por no jugar con los sentimientos, bueno… nada más poquito. Gracias por la inspiración para millones de letras. Gracias por continuar tu vida, porque aprendí cómo debería estar siguiendo la mía. Gracias por la pasión que imprimes a todo lo que haces, pues así deseé encontrar para lo que vine a este mundo y cuando lo haga, te prometo que lo haré con la misma entrega que tú.

Gracias infinitamente por haber coincidido en tiempo y en espacio conmigo, porque ahora como Rose la de Titanic, cuando esté viejita, podré contar una historia de cuando algo parecido al amor, me duró poco, pero significó tanto. Gracias precisamente por eso, por la fugacidad de nuestros tiempos en común, no sé qué sería de mi alma si esto hubiera durado más.

Gracias también por las locuras que por ti, cometí.

Gracias por la ola de sentimientos: frustraciones, corajes, alegrías, nervios, estrés, mariposas estomacales, frenesí. Gracias porque tengo la oportunidad de detenerme y agradecer todo lo que tuve en las manos y entregué por ti, porque no te odio, ni te amo, sino todo lo contrario; porque aunque no estás, a veces ya olvido esperarte. Gracias porque ni en párrafos largos o cortos, puedo terminar de agradecer todo lo que hoy, viendo hacia atrás, me llevo de esto.

Gracias por recordarme la sensación de querer tanto a alguien y no hablo de querer del verbo amar, porque esto no fue así. Hablo de querer significando te quiero a ti, aquí, conmigo, a mi lado. Ahora, toca soltar mi aferración a ti porque necesito buscar quien me haga sentir todo esto y que aparte, yo lo haga sentir igual.

Por la montaña rusa de emociones que significas para mí, ¡GRACIAS!